20 agosto 2008

El Salvador: La identidad pendiente

El Salvador: La identidad pendiente

Culmina la celebración de las fiestas de agosto en la capital y el país. Un año más en que la población más que descansar merecidamente, consumió, consumió y consumió. Unas fiestas marcadas por las tradiciones, el comercio y en menor escala la conmemoración religiosa. La ciudad capital estuvo de fiesta, el país entero se unió a la misma, sin embargo cada año que pasa, más lejano se torna el contacto de la población con sus orígenes. Las nuevas costumbres enmarcadas en el consumo, la publicidad y la migración, van también consumiendo la identidad de los salvadoreños nacidos en este país y fuera de éste.

En El Salvador, muy pocos conocen el porqué del nombre del país. Solo algunos reparan que es uno de los países latinoamericanos que poseen nombre en el idioma del colonizador sacrificando con ello su propia identidad. El poeta salvadoreño William Alfaro escribe: “Odio el nombre de mi país….por no poder salvarme”

Alrededor del 11 de abril de 1525 y en las inmediaciones del fuerte indiano de Cuzcatlin, Gonzalo de Alvarado fundó una colonia, con el título de villa y el nombre de San Salvador, y conforme a la usanza de la época, en nombre y representación de su hermano el capitán Pedro de Alvarado, eligió como Alcalde de esta urbe de civilización europea a Don Diego Holguín

La iglesia de esta nueva colonia europea, confiada al cura Francisco Díaz, fue colocada bajo la advocación o patronato del Santísimo Salvador o Divino Salvador del Mundo, cuya celebración litúrgica ocurre el 6 de agosto de cada año, rememorando el milagro bíblico de la Transfiguración de Jesús en el Monte Tabor.

En el año de 1437, se libraba batalla entre occidente cristiano contra el imperio otomano que avanzaba sobre Europa. Fue en Agosto de ese año que las llamadas cruzadas logran vencer a los ejércitos “moros” en la ciudad hoy conocida como Belgrado. El papa Calixto proclama entonces “La Salvación del Mundo” y dedica el triunfo militar a “El Salvador del Mundo.

Con el nombre de San Salvador, se conocería a la Villa, luego La Ciudad, la Alcaldía Mayor, La intendencia, hasta la insurrección de los “San Salvadoreños de Noviembre de 1811”. Con el tiempo la expresión “san salvadoreños, salvadoreños, salvador” fue trasformándose hasta llegar al nombre que identificaría oficialmente al país a partir de 1912: República de El Salvador.

La herencia criolla de esa historia no es siquiera reconocida por la población del país, ni en su capital. No necesariamente por afanes patriotas anti colonizadores, sino simplemente por indiferencia del sistema educativo, pues el concepto de patria ha sido y es manipulado a discreción de las clases históricas dominantes.


La dominación cultural es pues, la más cruel forma de sometimiento. Soterrados yacen los verdaderos orígenes de éstas tierras, como soterrado yace el interés en la historia criolla de la misma. Un pueblo que no lee ni escribe es un pueblo muerto; un pueblo sin memoria, es un pueblo sometido, que merece su destino. Esa realidad es nuestro compromiso cambiar, pues la Revolución será cultural o no será. Bien dijera Roque Dalton: “El nombre de nuestro país, debería ser Cuscatlán….aunque suene igual de bayunco que El Salvador.


EQUIPO MAPACHE
San Salvador, 10 de Agosto de 2007.

2 comentarios:

includingbutnotlimited.. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
includingbutnotlimited.. dijo...

Hola compañero: me valí de tu genial investigacion para respaldar mi art. sobre la dizque independencia y también lo agregué a wikipedia por ser de interés general y ser del dominio público, sean bienvenidos a mi rincón:

target="_blank">Que es la independencia de un país?

target="_blank">Anexo:Etimología de países y capitales nacionales